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¿Cuántas oportunidades profesionales o comerciales dejaste pasar por no animarte a hablar en público? Aunque lo anhelabas, lo postergaste una y otra vez. 

¿Por qué? ¿Cuál es la razón que te impide dar ese gran paso? ¿Alguna vez lo pensaste en profundidad?  Muchas veces pensamos que la regla es sentir ese pánico a hablar frente a varias o muchas personas, y cuando vemos a alguien que se atreve y lo hace bien, creemos que les tocó la varita mágica y les otorgó ese don. Pero no, queremos decirte que hablar en público no es ningún don: se aprende, se trabaja y se practica cada día. 

No poder hablar en público o hablar de manera tal que nos logremos comunicar adecuadamente, no es solo un inconveniente para personas tímidas, también para personas extrovertidas, porque no tener vergüenza de hablar en público no significa que su mensaje llegue o conecte con los receptores.

Entonces, podría suceder que seas tímid@ pero que tengas una gran poder de organización del mensaje, o podría ser que tengas una fuerte voz, pero inevitablemente te vas por las ramas, o también, podés ser una persona que le encante ser escuchada pero el mensaje no se entiende adecuadamente. ¿Qué queremos decir con esto? Tenemos claro que tod@s poseemos  la capacidad de expresarnos pero que cada un@ debe trabajar en lo que requiere práctica. La oratoria se aprende y no importa cuáles sean tus debilidades y fortalezas,todo se puede aprender. 

¡Ahora sí! Compartimos con vos ideas sencillas que podés ejercitar  para aprender a hablar en público:

1)  Mentalizar: pensá frecuentemente que vas a poder, y que vas a hacer lo que puedas, aprendiendo, ejercitando.

No te quedes en los errores anteriores, quizás por experiencias previas fallidas al hablar en público te inhibis actualmente, que eso no te detenga. 

Leé las historias de vida de los inicios de speakers destacados,  no todo fue perfecto, muchos aprendieron y re-aprendieron sobre sus propias experiencias.

Lo que los motivó a superarse fue la voluntad.

2)  Respirar: realizá ejercicios como los que te presentamos a continuación:

  • Inhalá y exhalá  repitiendo las vocales A-E-I-O-U- , bien pronunciadas. En voz alta, intermedia y baja.
  • Inhalá y exhalá diciendo tu nombre, apellido y separados en sílabas.
  • Inhalá y exhalá, diciendo “tengo una buena noticia”, “tengo una mala noticia”, “quiero comunicar algo”. Hazlo con los tonos de voz que consideres pertinente a cada caso, de acuerdo a lo que querés comunicar.

        Esta práctica es útil para que sepas cuán importante es la respiración, la buena pronunciación de palabras, el tono, y el volumen de voz para transmitir un mensaje.

3)  Ejercitar tu cuerpo: redactá un mensaje, contalo parad@, sentad@, con el torso erguido, con el torso encorvado, caminando, moviéndote de un lugar a otro. Describí cómo te sentiste en cada situación y pedí a otro que describa qué sensación le dejó cada uno de los mensajes con las distintas posturas corporales.

Con este ejercicio debés comprender que la comunicación no es solo palabras, también son muy importantes los movimientos del cuerpo y los gestos.

Tené presente siempre en coordinar palabras con postura corporal. El público interpreta más rápido los gestos que las palabras.

4)  Conocer al público: el contenido del mensaje que quieras comunicar debe ser de acuerdo al público, no es lo mismo hablar a un niño, a un adolescente, a un adulto…

Muchos mensajes no conectan porque lo que se dice es muy técnico, muy largo o muy corto, para el público al que se dirige.

Practicá diciendo un mensaje de quién eres y qué hacés profesionalmente para contarle a un niño, a un adolescente y a un adulto. Allí, observarás que el público condiciona la forma en que vamos a transmitir un mensaje.

5) Superar el miedo y accionar:  lo que no se hace no se concreta, y a su vez, no se mejora, queda en simple anhelos.

En reuniones familiares, sé el orador@, en mensajes de audios expresate claramente, pequeñas acciones que te lleven a ganar más confianza. Para luego estar realizando tus propias presentaciones con más público y de acuerdo a tus objetivos.

No se aprende a hablar en público solo con el anhelo, el deseo, como cualquier otra actividad se aprende haciendo, con firme voluntad de mejora continua y no ser tan sever@s con las autocríticas que conlleven a inhibirte, siempre tiene que ser para mejorar. 

Te invitamos a que veas este video explicativo sobre determinación para hablar en público:

Una de nuestras frases preferidas de CALIFICADAS es “El mejor orador todavía práctica como si no lo fuera”. 

Para seguir este camino te ofrecemos este recurso infalible:  la Plantilla de creencias limitantes y potenciadoras que podés descargar de manera gratuita desde nuestra tienda virtual https://calificadas.com/producto/plantilla-gratuita-creencias-limitantes-vs-creencias-potenciadoras/

Te incentivamos a que apliques estas ideas para aprender a hablar en público, y ya no dejes pasar oportunidades profesionales, laborales, comerciales, porque no te animaste y seguís postergando tu oratoria. 

Podés empezar hoy a trabajar tu oratoria: está disponible nuestro entrenamiento virtual “Entrenamiento en Oratoria – Nivel 1 para principiantes”, donde ejercitarás todas las instancias de comunicación desde lo intrapersonal, interpersonal, hasta comunicaciones masivas. Contiene una guía de ejercicios donde irás registrando tus avances y aspectos a potenciar, con actividades entretenidas pero con el único fin de sacar a la luz al orador que llevas dentro.

Calificadas te acompaña en tu descubrimiento. 

Te esperamos. 

Caro y Costi 

"Lo que no se mide, no se mejora" Evalúa tu nivel de miedo a hablar en público
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