3 formas de organizar las preguntas del público antes de tu presentación

Cuando está cerca una presentación en público, una de las inquietudes frecuentes en el orador es cómo contestar las preguntas de la audiencia:  “¿estaré a la altura de todas las preguntas que me realicen?”, es algo que suena y resuena en la mente del orador.

Ante todo, se debe flexibilizar la situación y estar consciente de que todas las respuestas no siempre se van a tener, el conocimiento es amplio, pero eso no quita la capacidad de tratar un tema con el mayor compromiso y seriedad.

Le proponemos organizar las preguntas del público, en tres etapas: Durante la Preparación, Durante la Presentación y Durante la Evaluación.  

Durante la Preparación: Al definir el tema de la charla empiece la preparación sobre el mismo cuanto antes, definiendo qué se quiere decir, que se quiere transmitir a la audiencia sí o sí, e iniciar la investigación de los contenidos.
Una vez estructurado el contenido en todos los grandes tópicos del tema, pasar por el filtro de preguntas incómodas, no se guíe por pensamientos mágicos como “seguro esto no me va a preguntar”. Ejercite “si me pregunta sobre esto, ¿cómo respondo?. Allí empieza la acción, dé respuesta a todas esas inquietudes, que le serán de mucha utilidad para su desenvolvimiento como orador ante su público.

Durante la Presentación: Ante todo conozca el criterio de la organización con respecto a la modalidad de participación con el público; y si hay libertad de organizar cómo será la interacción, se puede tener en cuenta las siguientes situaciones y elegir la que más confianza le transmita como orador. 

–   Establecer pautas de inicio y comunicarlas. 

–   Si son sus  primeros pasos como  orador, se recomienda, pedir que las preguntas se hagan todas al final y por escrito. 

–   Es muy útil también solicitar que las preguntas se redacten en mayúsculas y que siempre se agregue la dirección de correo electrónico para comunicarse si el orador considera pertinente para luego enviar información relacionada. 

–   Otra posibilidad es autorizar las preguntas a medida que surgen. Pero esto se recomienda cuando el orador tiene mucha experiencia como tal, mucho dominio del tema, manejo del tiempo sin que se pierda el eje del tema central.

Si se presenta la situación de que no se sabe la respuesta a la pregunta, es importante que se reconozca que al momento no puede responder. Si lo está investigando, si no tiene una opinión tomada al respecto, dígalo, la sinceridad con el público también hace al profesionalismo. Allí, es donde el correo electrónico toma preponderancia, porque se puede convenir una comunicación posterior sobre el tema por esa vía.

Durante la Evaluación: Aun cuando haya finalizado el encuentro con el público, evalúe cómo fue la interacción, ¿cómo se sintió ante las preguntas?, ¿hubo necesidad por parte del público de repreguntar?, ¿pudo responder la inquietud de quien la hizo? Todas esas respuestas le darán un panorama desde dónde debe partir para la próxima vez, qué debe entrenar más como orador en su interacción con el público. 

Muchas veces ante una presentación, disertación, se pone mucho énfasis en la preparación del tema, descuidando la organización de la etapa de preguntas del público que también es parte importante para el desenvolvimiento exitoso del orador.

En Calificadas entrenamos de manera personalizada todo el proceso de comunicación para una presentación  exitosa, y correcto desenvolvimiento ante el público y sus preguntas. Contáctanos, consúltanos   https://calificadas.com/oradores-digitales/  y empecemos a entrenar.

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